Una maravillosa mujer cristiana que vive en Texas, encontró que el milagro que esperaba estaba en su boca. Lo digo de nuevo, Jesús es el hacedor de milagros, Dios es el sanador pero actúa a medida que declaramos sus promesas. Se confiesa PARA salvación, PARA sanidad y PARA liberación. Si quieres alcanzar sanidad y liberación, entonces toma el camino correcto que te conduzca allí.
ESE CAMINO ES EL DE CONFESAR LAS PROMESAS DE DIOS CREYENDO EN TU CORAZÓN QUE DIOS CUIDA DE SU PALABRA PARA CUMPLIRLA.
(Deut 30:14)Se confiesa para salvación, sanidad y liberación.
"Porque muy cerca de tí está la Palabra, en TU BOCA". La Pregunta es: ¿LA CONFESARAS para alcanzar TU MILAGRO?
Esta mujer cristiana vino a una de nuestras cruzadas. En ese entonces, yo ignoraba la terrible condición física en que se encontraba. Tenía un tumor canceroso. Estaba muy hinchada y sufría dolores intensos desde hacía mucho tiempo. Estaba en tratamiento médico y habían programado ya su operación, sin embargo pidió que la trajeran.
Ella rogó a Dios que por medio de los dones del Espíritu me mostrara su enfermedad, la hiciera crecer en fe y la ayudara a encontrar su sanidad.
Sufría ella terriblemente durante nuestra reunión. Oh, Gracias Dios mío que Jesús puede conmoverse tanto por nuestras enfermedades. Siente una compasión tan grande por los que sufren.
Prediqué y ministré a las personas, llamé a algunas para orar particularmente por ellas. Luego anuncié que habíamos terminado. Esta mujer me cuenta que se sintió desmoralizada porque al parecer no había sido tomada en cuenta. Yo sentí un alerta en mi espíritu. Tuve dudas sobre que fuera el momento propicio para terminar la reunión. Era Jesús susurrando a mi corazón que había alguien más a quien ayudar. Qué maravilloso es saber que Jesús está siempre presente trabajando, presto a ayudarnos al cooperar con El. El dijo que si salíamos a predicar estaría siempre con nosotros. El está ahora y estaba presente aquel día.
"Siento que no debemos concluir todavía", dije. "Aquí hay alguien más que necesita ayuda". Según recuerdo, la llamé al frente. El amado Señor me había comunicado que la mujer tenía un tumor canceroso y que El quería sanarla. Esto hizo crecer la fe de ella. Recuerdo que ordené al tumor que se secara y que ese cuerpo fuera sanado. A la mujer le dije que manifestara que: "Por las llagas de Jesús había ya sido sanada". Le dije que lo repitiera constantemente. Sé que muchos son sanados instantáneamente, pero ella aparentemente no lo fue. Todavía tenía dolores físicos y también se palpaba el tumor.
¡¡El milagro saldría de su BOCA!!
Había recibido instrucciones del Señor Jesús de informar a la mujer que - REPITIERA Y REPITIERA Y REPITIERA - : "POR SUS LLAGAS FUI SANADA". "Porque muy cerca de tí está la Palabra, en tu BOCA". SI LA CONFESARES, esta confesión será hecha PARA sanidad.
La mujer se fue a su casa animada en espíritu sin imaginarse el sufrimiento que le esperaba. Nos contó que durante los siguientes días pasó las horas más dolorosas de su vida. Parecía estar peor que nunca, pero había aprendido el secreto. Con gran fe y determinación repetía día y noche:(isaias 53:5) ¡¡POR SUS LLAGAS FUI SANADA!! ¡¡¡POR SUS LLAGAS FUI SANADA!!! En su agonía y desesperación, abría la boca para dejar salir el milagro proclamando con autoridad ¡¡¡POR SUS LLAGAS FUI SANADA!!!
Cuando pienso en ello me imagino que seguramente la confesión de esa humilde y sufrida mujer ¡sonó como un trueno cuando atravesó las nubes y subió a los cielos! Los que allá estaban oían sus palabras ¡¡¡POR SUS LLAGAS FUI SANADA!!! Pasó por las estrellas y ellas se unieron a ese canto que fue posible gracias a los sufrimientos padecidos por el Hijo de Dios - ¡POR SUS LLAGAS FUI SANADA!(Salmos 103:30) Llegó a las puertas del cielo y los ángeles alzaron sus voces al unísono para hacer de su confesión un coro de Aleluya que lo llenó todo. - ¡¡¡POR SUS LLAGAS FUI SANADA!!! (Hebreos 4:16)- Llegó al TRONO DE GRACIA Y MISERICORDIA - donde está derramada la SANGRE del CORDERO - que testifica que: "Fue herido por nuestras transgresiones, traspasado por nuestras iniquidades y que ¡POR SUS LLAGAS FUIMOS SANADOS!".(1Timoteo 2:5) ¡¡Jesús, que es mediador de nuestras confesiones, y Dios, nuestro Padre amoroso, estaban allá cuando salió la promesa de la boca de esa dolorida mujer!! ¡¡Por su confesión de fe en la Palabra de Dios, le fue otorgada la sanidad!!
Uno o dos días después la mujer expulsó el tumor canceroso. Lo llevó al médico, que confirmó su malignidad. Perdió peso rápidamente hasta convertirse en una mujer normal. Hoy, después de muchos años, continúa sana y sirviendo a Dios.
Recientemente estuvo en una de nuestras reuniones, haciendo crecer en fe a la congregación, al relatar la historia que acabo de contarles.
Indudablemente, el diablo hubiera querido robar a aquella mujer su milagro, y sí sólo hubiera podido cerrarle la boca lo hubiera hecho. Porque él sabía que el milagro estaba allí, en su boca. Pero ella se aferró a la Palabra, en su confesión de fe, y el milagro se hizo realidad.
Tu milagro está en tu BOCA.
Puede no venir hoy, o la próxima semana, o el mes entrante, ¡¡¡PERO VENDRÁ!!!
Mírate en lo mas profundo de tu ser, completamente libre de enfermedad, sufrimiento y de todo problema, ¡¡¡LO ESTAS!!! Ahora, haz tuyas las promesas de Dios sin temor, y
proclámalas con firmeza día y noche. Cuando alguien te pregunte como te sientes, solamente ¡¡¡DILE LO QUE DIOS DICE ACERCA DE TI!!! !!!CUÉNTALE SOBRE LAS PROMESAS DE DIOS!!! ¡¡¡DILE QUE NO TE DEJAS LLEVAR POR LO QUE SIENTES, SINO POR LO QUE DICE DIOS!!!
miércoles, 5 de mayo de 2010
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