¡PALABRAS! ¡PALABRAS! ¡PALABRAS! Hablemos por un momento acerca de las ¡PALABRAS!
Hay millones de palabras en el mundo. Están escritas en libros, periódicos, y en miles de lugares. Sólo son palabras.
También hay palabras escritas en la Biblia. Miles de ellas en este Libro Milagroso. Se ven como las palabras del mundo, se escriben igual; PERO SON DIFERENTES. Jesús dijo: "Las PALABRAS que yo os he hablado son ESPÍRITU y son VIDA". Dios dice que: "Sus Palabras son VIDA para todos aquellos que las hallan". También dice: "PORQUE LA PALABRA DE DIOS ES VIVA Y EFICAZ Y MAS CORTANTE QUE TODA ESPADA DE DOS FILOS".
La Biblia dice que toda la Escritura es "Inspirada por Dios".
Aunque las palabras en la Biblia puedan verse como cualquier otra palabra escrita. Hay una diferencia - ES LA PALABRA DE DIOS -. Dios HA SOPLADO ALIENTO DE VIDA EN ELLAS. ¡¡¡En el momento en que tomamos estas palabras con "aliento de vida" y las confesamos en fe, se realizan los milagros!!!
Dios usó palabras para crear este mundo. Se nos dice que El creó todo con el poder de Su palabra. El creó por medio de las palabras. El dijo: HÁGASE - Y FUE HECHO .
¡¡¡Las palabras en la boca de Dios son Poderosas!!! ¡¡¡SUS PALABRAS dichas por nuestra boca también son poderosas!!!
Oseas 14:2 dice: "Llevad con vosotros palabras de súplica y volved al Señor".
¿Qué llevarás contigo cuando acudas al Señor para pedirle un milagro? ¿Qué es lo que El quiere que tú le traigas?
¡TRÁELE PALABRAS! ¡TRÁELE PALABRAS! ¡TRÁELE PALABRAS DE DIOS! ¡¡¡TRÁELE PROMESAS DE DIOS Y CONFIÉSALAS DELANTE DE EL!!!
Dios dice que le "hagamos recordar". El quiere que le TRAIGAMOS A LA MEMORIA Sus promesas.
La Biblia dice: "Te has enlazado con las PALABRAS de tu boca". EL Señor dice: "Porque por tus PALABRAS serás justificado, y por tus palabras serás condenado".
Dios dice: "La muerte y la vida están en poder de la lengua". Las palabras que tu pronuncias son importantes. Pon las PALABRAS de Dios en tu boca y dílas.
La Biblia dice en Joel: "DIGA el débil: Fuerte soy". Esta cita nos dice que los débiles deben: DECIR - DECIR - DECIR. No dice, que ore el débil, sino dice, que los débiles DIGAN.
Para que los débiles puedan obtener ayuda, ¡deben cambiar lo que están DICIENDO! Si los enfermos desean obtener ayuda, ¡Deben cambiar lo que están diciendo! Para que los atribulados obtengan ayuda, ¡deben cambiar lo que están DICIENDO! Reitero nuevamente, que los débiles digan día y noche "¡Soy fuerte!, El Señor es la fortaleza de mi vida". Que los enfermos digan: "Por Sus llagas hemos sido sanados". "Ciertamente llevó El MIS enfermedades y sufrió MIS dolores y por Sus llagas FUI sanado". "Sobre los enfermos pondrán sus manos, y sanarán". Ya me impusieron manos y me estoy recobrando. "El Señor es mi sanador". "El ha quitado toda enfermedad de en medio de mí". "Bendice alma mía al Señor y bendiga todo mi ser Su Santo Nombre. Bendice alma mía al Señor y no olvides ninguno de sus BENEFICIOS. El es quien perdona TODAS mis iniquidades y SANA TODAS MIS DOLENCIAS". Demos gracias a Dios, porque El dijo TODAS. Dilo, y tu enfermedad desaparecerá.
Que los ATRIBULADOS digan - CON CONFIANZA - "Dios es mi refugio y mi fortaleza, UNA AYUDA SIEMPRE PRESENTE EN MI ANGUSTIA". Declara: "¡Dios está conmigo!" "¡El es mi ayudador!" "Si Dios es por mi, ¿quién contra mí?" "¡¡¡Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas ME LIBRARA EL SEÑOR!!!"
Que los atormentados por el espíritu de TEMOR también DIGAN. Cambia lo que has estado diciendo si quieres obtener victoria. Que los temerosos digan CON FIRMEZA DIA Y NOCHE: "El Señor es mi Pastor, nada me faltará ... Aunque ande en valle de sombra de muerte, NO TEMERÉ MAL ALGUNO, PORQUE TU ESTARÁS CONMIGO". No temo porque Tú estás conmigo, no desmayo porque Tú eres mi Dios. ¡Tú ME ESTAS AYUDANDO!, ¡Tú ME ESTAS FORTALECIENDO!, ¡Tú me sustentas con la diestra de tu justicia! Que los temerosos REPITAN y REPITAN: "El Señor es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré? El Señor es la fortaleza de mi vida; ¿de quién he de atemorizarme? Cuando se juntaron contra mi los malignos y mis enemigos vinieron sobre mí, tropezaron y cayeron".
Que aquellos que se ven perseguidos por el temor digan: "Porque no me ha dado Dios espíritu de COBARDÍA, sino de poder, de amor y de dominio propio". Dí: "¡No tengo espíritu de temor! ¡Tengo al Santo Espíritu de Poder! ¡Tengo al Espíritu de Amor! ¡Tengo al Espíritu de dominio propio!" Dilo a todos. No hables de tus temores, sino de lo que Dios dice acerca de tu situación. Actúa mientras confiesas y el temor desaparecerá como la bruma ante el sol naciente.
¡Que los débiles DIGAN!
¡Que los afligidos DIGAN!
¡Que los enfermos DIGAN!
¡Que los temerosos DIGAN!
¡¡¡Que los que necesitan un milagro DIGAN¡¡¡
¿Qué dirán estos necesitados? ¿Qué dirás tú? Di ¡¡¡LO QUE DIOS DICE!!! Toma Sus promesas y sube a su trono por medio de Cristo Jesús y "Tráele a la Memoria Sus Promesas". Confiesa que son un hecho ahora.
En la Epístola a los Hebreos dice: "Porque El dijo: No te desampararé, ni te dejaré; de manera que podemos decir confiadamente: El Señor es mi ayudador; no temeré lo que me pueda hacer el hombre".
¡Esta es una Escritura maravillosa! Observa que dice: "Porque El dijo: ... DE MANERA QUE PODEMOS DECIR CONFIADAMENTE .... "Porque El dijo: ... DE MANERA QUE ¡¡¡¡PODEMOS DECIR CONFIADAMENTE!!!!
Dios no nos dió cientos de promesas sólo para que CREYÉRAMOS EN ELLAS. Nos las dió para que PODAMOS DECIRLAS CON CONFIANZA, EN NUESTRA CONFESIÓN PARA LIBERACIÓN.
Encuentra una de Sus Promesas que se ajuste a la situación en que te encuentres, créela en tu corazón y luego ¡¡¡¡CON CONFIANZA DILA A TI MISMO, A TUS AMIGOS, A TU FAMILIA Y AL DIABLO!!! CON SEGURIDAD diles a todos - Esto es lo que Dios, mi Padre, ha dicho - y ¡yo lo creo! ¡¡Es mío ahora!! Sostente en ello y decláralo cuando tengas dolor, problemas, temor, enfermedad y necesidades de cualquier índole.
Jesús es el "Sumo Sacerdote" de nuestra confesión y El ciertamente velará porque las promesas de Dios se conviertan en una realidad en nuestras vidas.
La Biblia dice en Marcos 11: "Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y échate en el mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho LO QUE DICE, LO QUE DIGA LE SERÁ HECHO".
Piensa en ello. SI NO DUDAMOS EN NUESTROS CORAZONES - podemos alcanzar LO QUE DECIMOS -. Si no crees que ésta es una ley que funciona, pruébala al revés, que es lo que la mayoría de las personas hacen de cualquier manera. Creen que están enfermos y que se van a poner peor, y se lo dicen a todo el mundo. Pregúntales y te dirán con toda claridad y convicción: "Estoy enfermo, me duele, probablemente tendré que ir al hospital. Creo que tengo cáncer. Esto va de mal en peor". Y así siguen y siguen, creyéndolo y repitiéndolo ¡¡¡¡HASTA QUE ALCANZAN LO QUE ESTÁN DICIENDO!!!!
Si esta ley se cumple en el sentido inverso, seguramente también se cumplirá en el sentido positivo. Dará resultado cuando ejercitemos LA FE PARA CONFESAR Y DECIR LAS PROMESAS DE DIOS.
Así que empieza a proclamarlo hoy. No dudes. Cree en tu corazón lo que Dios dijo y dilo constantemente en tu hablar y ALCANZARAS TODO LO QUE DIGAS.
¿Ves? "Dios cuida de Su Palabra para cumplirla". Ahora bien, hay tres voces que nos hablan: La primera es la voz del abismo, que clama cuando el cáncer, la enfermedad, la ceguera y los problemas llegan a tu vida. Grita con voz de trueno. "¡Estás enfermo! ¡Te encuentras en problemas! ¡Estás enfermo! ¡Te encuentras en problemas!", - ésta es una de las voces - . La segunda es la voz de Dios, diciéndonos en Su Palabra "Por sus llagas hemos sido ya sanados". El llevó nuestras enfermedades. El nos redimió de la maldición, habiéndose hecho maldición por nosotros. El llevó en sí mismo nuestros pecados en su cuerpo. Mi Dios suplirá todas nuestras necesidades. Los síntomas y la enfermedad dicen una cosa y Dios dice otra, y - el punto crucial del asunto es .. . La tercera voz que te pregunta: ¿Qué vas a hacer al respecto? ¿Qué postura tomarás? ¿Vas a escuchar y seguir la primera voz y confesar lo que el diablo te ha hecho? ó ¿Vas a afirmarte en la Palabra de Dios confesando y creyendo lo que Dios ha dicho? Si así lo haces, di "¡AMEN!"
¿Ves? La Biblia nos ha dicho que los débiles digan - no que oren sino que DIGAN -. Que DIGA el débil "fuerte soy". Eso es lo que El dice. Que el débil diga. Debe decir algo. Que el enfermo diga: "Estoy sano". Que el atribulado diga: "He sido liberado". Que el oprimido por el demonio diga: "Soy libre". Díganlo con base en la obra santa
y maravillosa del Hijo del Dios Viviente que derramó Su sangre para comprar todo esto para nosotros.
Mira a la infeliz mujer que padecía de flujo de sangre. ¡Ella dijo algo! La Biblia nos dice que, "Porque decía: Si tocare tan solamente su manto ..." Porque decía: Si tan solamente lo tocara, será sanada.
Mira a David enfrentándose a Goliat. El dijo algo. El dijo: "El Señor te entregará hoy en mi mano, y yo te venceré".
Uno de los hallazgos más asombrosos que he hecho en la Biblia es acerca de ¡¡las palabras!!
La mujer sirofenicia que siguió a Jesús era "una despreciable gentil", Jesús no prestó atención a sus súplicas en ese momento. El no estaba siendo rudo, sino que estaba acrecentando la fe de ella. Mientras ella lo seguía, Jesús no le respondió palabra. Los discípulos le dijeron a Jesús: "Despídela, pues da voces tras nosotros", pero la mujer se postró ante El diciendo: "Señor, mi hija es gravemente atormentada por un demonio". Esta madre venía en pos de Jesús -clamando ayuda- deseando un milagro para su necesitada hija a quién había dejado en casa. Finalmente, Jesús se volvió y le dijo: "No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perros". La mujer le contestó: "Si Señor; pero aún los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos".
Ahora ¡oigan lo que le respondió Jesús!: "Oh mujer, grande es tu fe. Por esta palabra, vé; el demonio ha salido de tu hija". ¡Piensa en esto! -Una mujer pudo decir algo, confesar algo- y un demonio salió de su hija. ¡¡Jesús le dijo que el demonio había salido de su hija por las palabras que ella había pronunciado!!
Les digo que a causa de lo que decimos hay un gran número de demonios en hijas, esposos, esposas, niños, hombres y mujeres. En realidad estamos declarando que vamos a vivir para el diablo cuando decimos que no creemos, cuando decimos que no recibimos cuando decimos que no cederemos, y cuando decimos que vamos a hacer esto, aquello o lo otro, contrario a los preceptos de Dios. Esta forma de hablar abre una puerta al diablo y al poder de las tinieblas. La mujer sirofenicia vino a Jesús adorándole y diciendo . Su hija se encontraba a muchos kilómetros de distancia. Jesús dijo: que es tan poderoso lo que decimos, lo que confesamos con nuestras palabras, que por medio de esta confesión la mujer obtuvo la sanidad para su hija. -Mi hermano, mi hermana- ¡es importante lo que dices!
La Biblia dice que: "si no dudas en tu corazón sino crees que será hecho lo que dices, lo que digas será hecho. Por tanto te digo que todo lo que pidas orando, cree que lo recibirás y te vendrá".
¿Sabes que eres el resultado de lo que has estado diciendo? ¿Lo sabes? Posees en tu cuerpo, en tu mente, en tu ser físico y en tu ser espiritual, lo que has estado diciendo. Si estás débil y derrotado examínate a tí mismo. Eres el producto de lo que has estado diciendo porque has recibido lo que dijiste. Si quieres ser diferente, debes cambiar tu forma de hablar - lo que estás diciendo - .
Si quieres cambiar tu vida, debes cambiar tu forma de hablar, tu confesión. El milagro está en tu boca. No encontrarás a ningún siervo de Dios que te pueda ayudar si persistes en confesar las obras del diablo y de las tinieblas. No encontrarás a ningún siervo de Dios que te pueda ayudar si no confiesas lo que Dios ha dicho en Su Palabra.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario